Construida sobre el agua y las pequeñas islas de una laguna tras la caída del Imperio Romano en el siglo, Venecia es una ciudad peculiar en la que, por ejemplo, no existen los coches o los trenes. Todos los medios de transporte son acuáticos, con taxis y autobuses (vaporettos) equivalentes a los de carretera que posibilitan los desplazamientos básicos de los ciudadanos, lo cual confiere a Venecia un ambiente especial, único, distinto a cualquier otro. Predominan las calles estrechas y sinuosas junto con numerosos puentes perfectamente decorados bajo los cuales fluye tranquila el agua que recorre de punta a punta la ciudad generando una relajante melodía.
Tras esta descripción básica de la ciudad del nordeste italiano, es momento de centrarnos en sus lugares más destacados, los señalados en rojo en cualquier guía turística veneciana.
Para empezar, sin ningún tipo de duda, está la Basílica de San Marcos, una obra de arte del estilo bizantino cuya construcción se inició en el siglo IX con el objetivo expreso de acoger el cuerpo de San Marcos traído desde Alejandría. Sin embargo, dos siglos después fue quemada, encargándose posteriormente de su reconstrucción arquitectos y obreros de Constantinopla. Actualmente tiene planta de cruz griega, cinco cúpulas y una decoración interior en mármol y mosaicos (la exterior es en oro) que la convierten en un museo vivo de arte bizantino latinizado con una gran variedad de estilos y materiales que se deriva de los regalos que debía hacer los mercaderes afortunados según una ley de la República Veneciana.Un detalle significativo de esta impresionante catedral es la gran afluencia de palomas a la plaza en la que se encuentra ubicada, teniendo aquellos turistas amantes de los animales la posibilidad de comprar granos a los vendedores ambulantes de esta misma plaza para alimentar a las aves, algo que suele gustar especialmente a los más pequeños.
El Gran Canal es otro de los lugares turísticos por excelencia de la capital del Véneto, pues es su calle principal. Con una longitud de unos cuatro kilómetros, divide la ciudad en dos partes (la este y la oeste) y cuenta con tres bonitos puentes para cruzar de un lado a otro de la ciudad. Dicen los entendidos que la mejor forma de apreciar las maravillas del Gran Canal es navegando en las preciosas góndolas venecianas o en el antes mencionado vaporetto, mucho más económico. Es obligado hablar también de la Regata Histórica, una procesión de barcas históricas con los tripulantes vestidos de época que se celebra en el mes de septiembre en este canal, y que provoca la congregación de multitud de turistas en este canal durante esas fechas.
Construido a principios del siglo X en la esquina que une San Marcos y la Piazzetta para hacer de campanario y faro, el Campanile es el edificio más alto de Venecia, y desde él se puede disfrutar de las mejores vistas de la ciudad. Su forma actual data de 1515, con un característico ángel dorado haciendo de veleta en lo alto de la torre, aunque hace un siglo la estructura cedió y tuvo que construirse otra torre copia de la original. Tiene cinco campanas, cada una de las cuales tenía en su época una función diferente.El Palacio Ducal se construyó en el siglo IX como castillo fortificado, y era la residencia del dux de Venecia y la sede del gobierno. En el siglo XIV fue reconstruido tras un incendio adquiriendo el aspecto que podemos observar hoy. La fachada es una obra maestra del arte gótico, mientras que el interior es más clásico y renacentista con predominio del mármol de Verona. Debido al gran prestigio de este palacio en la época, Bellini, Tiziano y Tintoretto aportaron pinturas para su decoración, destacando especialmente la obra "El Paraíso" de este último, el lienzo más grande del mundo, situado en la Sala del Consejo Mayor.
Por último, el Puente Rialto es el más antiguo de los puentes que cruzan el Gran Canal, y el principal centro económico de Venecia durante décadas. Antonio Da Ponte se encargó de su diseño y construcción en 1591, creando una estructura de dos rampas inclinadas con un bonito pórtico en el centro. Es de destacar también el Mercado Rialto de fruta y verdura, al que se llega atravesando este puente.
Por todo esto y mucho más Venecia es un lugar cuya visita se hace imprescindible para cualquier amante de los viajes.


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